Argentina crea una red federal para llevar tratamientos de precisión contra el cáncer de mama

Un grupo de 30 investigadores, médicos y técnicos de cuatro provincias del país conformaron la Red de Estudio de la Diversidad en Cáncer de Mama (Redicam) con el objetivo de comprobar si ciertos tumores de mama más agresivos están asociados a la ascendencia amerindia y analizar cómo mejorar el acceso a las terapias existentes para esos tumores, se informó hoy.

“Redicam surge de la necesidad de incluir pacientes de todo el país en estudios que sirvan de base para tomar decisiones sobre políticas de salud en cáncer, y en particular en cáncer de mama”, indicó a Télam la doctora en bioquímica Andrea Llera, investigadora del Conicet en el Laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la Fundación Instituto Leloir (FIL) y coordinadora general de la iniciativa. 

En ese contexto, la propuesta -que resultó una de las ganadoras de la convocatoria a “Proyectos de Redes Federales de Alto Impacto” del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación- tiene un doble propósito: “Uno es crear capacidad para hacer investigación de estas características en todo el país, y el otro es colectar datos que nos permitan responder algunas preguntas simples pero significativas sobre las poblaciones con cáncer de mama”, señaló Llera.

Esos datos van en dos sentidos: el primero, constatar una hipótesis en la que el grupo de investigación de Llera ya ha obtenido algunos resultados. 

“La hipótesis es que en aquellas regiones del país en donde la ancestría indoamericana es más prevalente, vamos a ver un sesgo hacia subtipos de cáncer de mama (denominados HER2+) que tienen características particulares a nivel genómico, y eso hace que sean más agresivos. Pero también hace que sean candidatos para tratamientos con terapias dirigidas específicamente a esta proteína (HER2+) y que han tenido mucho éxito en contribuir a alargar la sobrevida de estas pacientes”, explicó.

“Esta hipótesis está basada en estudios de otras comunidades dentro de Latinoamérica y también en los resultados propios de la Red Latinoamericana de Investigación en Cáncer (LACRN, por su siglas en inglés)”, indicó.

En efecto, especialistas del Instituto Leloir y el Conicet lideraron el primer estudio que analizó el perfil molecular de biopsias de tumores y la historia clínica de más de mil pacientes en estadio avanzado de Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay; el trabajo fue publicado en abril en la revista “Frontiers in Oncology”.

El segundo dato que se pretende relevar tiene que ver con el acceso al tratamiento: “como la terapia para estos tipos de tumores (HER2+) es cara, también queremos ver si las pacientes acceden correctamente a ella (que es la indicada según las recomendaciones que hace el mismo Ministerio de Salud) y, si no lo hacen, por qué”, sostuvo.

Para llevar adelante toda esta tarea, Redicam está conformado cuatro nodos: un nodo coordinador en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), pero que tiene integrantes del resto del país (particularmente de Córdoba) que va a estar a cargo de la capacitación y la realización de los estudios genómicos; el nodo AMBA 2, también centrado en Ciudad de Buenos Aires, pero que realizará los estudios sobre determinantes sociales de la salud, conformado principalmente por sociólogos.

Después están el nodo NEA, centrado en Misiones, y el nodo NOA, centrado en las provincias de Salta y Jujuy.

“Estos dos nodos no sólo van a reclutar pacientes, sino que se van a encargar de la gestión de todos los datos del proyecto y, además, van a participar en el grupo de análisis de datos. De esta manera, vamos a poder generar capacidades de análisis, en particular en genómica y estadística, en esos puntos del país”, detalló.

La iniciativa involucra también a investigadores del Centro de Estudio de Estado y Sociedad (Cedes) y la Unidad Genómica y Bioinformática del Instituto Anlis-Malbrán, en Buenos Aires; de la Fundación para el Progreso de la Medicina, en Córdoba; y del Instituto de Ecorregiones Andinas (Inecoa) del Conicet, en San Salvador de Jujuy, más médicos y especialistas de los hospitales Arturo Oñativia, de Salta, y Madariaga, de Misiones, a los que se sumarán otros centros de salud del noroeste argentino. 

Como primer paso, la Redicam creará durante dos años una cohorte de 900 pacientes que asisten a los hospitales mencionados, a quienes se les aplicará un cuestionario para relevar estilos de vida, situación laboral, nivel socioeconómico y educativo, entre otros determinantes sociales de la salud, y se les tomará una muestra de sangre que se congelará hasta su procesamiento. También se tomará una muestra del tumor remanente del utilizado para el diagnóstico.

“De confirmarse la asociación entre la ancestría indoamericana y la mayor proporción relativa del subtipo HER2+ estaríamos ante un descubrimiento que modificaría la visión del cáncer de mama como de origen esporádico”, señaló por su parte la doctora en biología molecular Carina Argüelles, investigadora de la Universidad Católica de las Misiones (Ucami), en Posadas, y coordinadora del nodo NEA.

El cáncer de mama HER2+ es uno de los más agresivos y está asociado a peor pronóstico; se estima que cada año enferma a 20.000 mujeres en el país y representa la segunda causa de muerte por cáncer en esa población.

El tratamiento específico que mencionan las especialistas -dirigido contra la proteína HER2 y que tiene una tasa de respuesta alta y una mejora en la sobrevida- es provisto por el sistema de salud argentino; sin embargo, las investigadoras señalaron que muchas veces no llega a administrarse en tiempo y forma.

“Los datos y resultados de este proyecto serán un insumo esencial para el sistema de salud argentino, el cual tendrá información concreta y sólida para planificar mejor las necesidades de diagnóstico molecular y el acceso al tratamiento dirigido en este subtipo de cáncer de mama. Y también para incluirla en el diseño de las políticas de prevención del cáncer de mama en general”, concluyó Argüelles.

El proyecto obtendrá el equivalente en pesos a U$S 250.000 anuales durante los cuatro años de duración.